Consejos para gozar de una buena salud visual

Relajar los ojos: el palmeo (del inglés, “palming”)

El palmeo es un ejercicio excelente para descansar los ojos y favorecer la relajación corporal. Puede practicarse a cualquier hora, especialmente cuando se sientan los ojos cansados o después de una jornada  de trabajo.

Se puede realizar estando sentado frente a una mesa, en una posición lo más cómoda posible, o bien estirado en el suelo encima de uno o dos cojines. El ejercicio consiste en tapar los ojos con las palmas de las manos ligeramente ahuecadas (sin presionar los globos oculares), colocando los dedos de una mano encima de los de la otra, sobre la frente y encuadrando la nariz. Debe procurarse que no entre luz y que se visualice un fondo de color negro, lo más negro posible.

Una vez conseguido, se debe cerrar los ojos y comenzar a respirar lenta y profundamente. Hay que imaginar que el oxígeno que se inspira se envía a los ojos, y que, al exhalar el anhídrido carbónico, los ojos se relajan perfectamente. Poco a poco, hay que visualizar que son los ojos los que “respiran”, y sentir cómo inspiran y exhalan el aire, sacando con él las tensiones que les molestan.

Después de un par de minutos, nos imaginaremos un paisaje que proporcione sensación de paz y tranquilidad, como puede ser el mar, un río, un castillo, una colina o cualquier otro paraje agradable. Hay que recrearse en estas imágenes mentalmente durante el tiempo que se desee, pero suele ser suficiente con que el  ejercicio dure entre 5 y 10 minutos en total.

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